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Donde se pierde tiempo de ciclo

En muchos ciclos de lavado, la duración total depende en gran medida de las fases de calentamiento y secado. Los sistemas convencionales se basan en calentadores eléctricos o serpentines de vapor en el sumidero, que necesitan tiempo para transferir energía al agua antes de alcanzar la temperatura necesaria. Lo mismo ocurre con el secado, en el que las piezas deben acumular primero suficiente energía térmica antes de que la humedad pueda evaporarse eficazmente.
Los largos tiempos de calentamiento y secado limitan directamente el rendimiento, especialmente en entornos de producción de alta demanda.

Un principio, dos aplicaciones

SteelcoBelimed utiliza la inyección de Vapor Puro para reducir el paso de calentamiento y secado, con dos enfoques que pueden utilizarse independientemente o combinados dentro de la misma receta, dependiendo de los requisitos de carga.

Calentamiento por inyección de vapor

Se inyecta vapor puro durante las fases de lavado o enjuague para calentar el agua de proceso más rápidamente. La energía se transfiere directamente al agua por condensación, reduciendo el tiempo de calentamiento en cada etapa relevante del ciclo.

Secado combinado con vapor y aire

Se inyecta vapor puro en el circuito hidráulico después del último enjuague para aumentar la energía térmica transferida a la cámara y a la carga. Con las piezas a mayor temperatura, las gotas residuales se evaporan más rápido durante la posterior fase de secado con aire caliente.

Ciclos más rápidos con compatibilidad GMP

Dado que se utiliza vapor puro, la solución sigue siendo totalmente compatible con los requisitos farmacéuticos de las GMP. El vapor actúa como un medio de transferencia de calor rápido dentro del circuito de agua, sin transformar la lavadora en un recipiente a presión.
Las fases de calentamiento y secado más cortas se traducen en ciclos generales más rápidos y un mayor rendimiento. La reducción de la duración de los pasos también puede contribuir a un menor consumo de agua. Las recetas pueden adaptarse a la carga específica, evitando tiempos de calentamiento o secado innecesariamente largos.

Se trata de una mejora sencilla con un impacto significativo, especialmente adecuada para instalaciones en las que ya se dispone de vapor puro en la zona de lavado.